El montaje de cerramientos en una vivienda es un proceso técnico que va mucho más allá de colocar ventanas o paneles de vidrio. Implica realizar mediciones precisas, preparar adecuadamente el hueco (limpieza, nivelación y reparación de defectos en el marco de la obra) y elegir materiales idóneos de sellado y fijación.
Un cerramiento correctamente instalado debe quedar perfectamente nivelado y alineado, fijado con anclajes seguros y sellado en todo su perímetro con espumas expansivas o silicona de alta calidad. Esto garantiza hermeticidad (ausencia de filtraciones de aire y agua) y una óptima integración del cerramiento con la estructura existente.
En zonas de clima extremo, como la Sierra de Madrid (Collado Villalba, Las Rozas, área de la A6), un montaje cuidadoso es fundamental: un cerramiento bien instalado protege del frío invernal, del calor veraniego y de los fuertes vientos, manteniendo el confort interior en cualquier época del año.
En resumen, un correcto montaje de cerramientos asegura que la inversión en nuevas ventanas, puertas acristaladas o cerramientos de terraza se traduzca en eficiencia energética, confort acústico y durabilidad a largo plazo.
Ventajas principales de un montaje de cerramientos profesional
Encargar el montaje de cerramientos a profesionales especializados conlleva una serie de ventajas clave para el hogar:
Aislamiento térmico optimizado: Una instalación experta elimina puentes térmicos y sella todos los huecos, logrando que el cerramiento contribuya a conservar mejor la temperatura interior. Esto se traduce en un menor gasto en calefacción en invierno y en aire acondicionado en verano.
Mejor aislamiento acústico: Un montaje de cerramientos profesional garantiza que no queden rendijas ni resonancias. Al instalar vidrios dobles o laminados acústicos correctamente sellados, se reduce significativamente la entrada de ruidos exteriores, creando un ambiente más tranquilo y privado.
Hermeticidad y estanqueidad: Los expertos utilizan materiales de sellado de alta calidad y técnicas contrastadas para asegurar que no haya filtraciones de aire ni de agua. Un cerramiento bien sellado evita corrientes de aire incómodas, condensaciones indeseadas y también la entrada de humedad o filtraciones de lluvia en días de tormenta.
Mayor seguridad y durabilidad: Un montaje profesional implica una fijación sólida de los marcos a la estructura, el ajuste perfecto de herrajes y cerrojos, y el uso de componentes certificados. Esto se traduce en cerramientos más seguros ante intentos de apertura forzada y en una vida útil más larga, ya que las puertas y ventanas funcionarán suavemente sin desajustes con el paso del tiempo.
Acabado estético impecable: Los instaladores cualificados cuidan cada detalle, alineando marcos y hojas perfectamente, rematando juntas y perfiles para que el resultado final no solo funcione bien, sino que luzca integrado con la estética de la vivienda. Un buen acabado añade valor a la propiedad y satisfacción al propietario.
Tipos de cerramientos y consideraciones en su montaje
Existen diversos tipos de cerramientos empleados en viviendas, cada uno con sus características y requerimientos de montaje. A continuación, describimos los más comunes y las consideraciones principales al instalarlos:
Cerramientos de aluminio: Son muy habituales por su durabilidad y ligereza. En su montaje, es crucial verificar si disponen de rotura de puente térmico (RPT) para evitar pérdidas de calor a través del metal. Los marcos de aluminio deben anclarse firmemente y sellarse con cintas o espumas aislantes, ya que el aluminio sin un buen aislamiento perimetral puede presentar puentes térmicos. Un profesional se asegurará de instalar juntas de estanqueidad de calidad para garantizar que, a pesar de la conductividad del metal, el cerramiento sea eficiente energéticamente y no tenga condensaciones.
Cerramientos de PVC: El PVC es un material con excelente aislamiento térmico y acústico de por sí. Estos cerramientos requieren cuidado en la nivelación y en el anclaje, ya que el PVC, al ser más flexible, debe reforzarse con armaduras interiores (normalmente de acero) para evitar deformaciones. En el montaje de cerramientos de PVC, el instalador se asegura de sellar bien las uniones y de no forzar los perfiles, permitiendo que dilaten ligeramente con los cambios de temperatura sin perder estanqueidad. El resultado es un cerramiento hermético, resistente a la humedad y prácticamente sin mantenimiento (no se oxida ni necesita pintura).
Cerramientos de madera: Menos frecuentes en exterior hoy en día, pero valorados por su estética y alto aislamiento natural. La madera requiere un montaje muy cuidadoso: es fundamental aplicar tratamientos protectores y selladores especiales durante la instalación para prevenir humedad y deformaciones. Las uniones deben ser precisas y se suelen complementar con burletes y siliconas neutras para asegurar que no entren aire ni agua. Un cerramiento de madera bien instalado ofrece un aislamiento térmico y acústico excelente, aunque el instalador siempre recomendará un mantenimiento periódico (lijado, barnizado) para conservar sus propiedades en el clima de la Sierra de Madrid u otras zonas exigentes.
Cortinas de cristal (cerramientos sin perfiles): Son paneles de vidrio templado continuos, ideales para cerrar terrazas o porches sin perfilería vertical, manteniendo vistas panorámicas. En su instalación, la precisión es esencial: los rieles superior e inferior deben quedar perfectamente alineados para que las hojas de vidrio deslizantes o abatibles se muevan sin atascos. Se emplean vidrios de seguridad (templados o laminados) y herrajes de alta calidad para soportar el peso. El instalador prestará especial atención al sellado perimetral con juntas transparentes o perfiles especiales entre vidrios, logrando una buena permeabilidad al aire (evitando entradas de aire cuando las hojas están cerradas) y protegiendo contra el agua. Las cortinas de cristal bien montadas suelen incluir drenajes en el perfil inferior para evacuar el agua de lluvia. Este tipo de cerramiento añade un espacio habitable utilizable todo el año, siempre que su montaje garantice aislamiento y seguridad equivalentes a un cerramiento tradicional.
Montaje de cerramientos para mejorar el aislamiento térmico y acústico
Uno de los principales motivos para realizar el montaje de cerramientos en una vivienda es mejorar su aislamiento térmico y acústico. Un cerramiento mal instalado puede convertirse en el “punto débil” de la casa por donde se escapa el calor en invierno o entra el ruido de la calle. Por el contrario, un montaje profesional optimiza las prestaciones aislantes de los materiales:
En el aspecto térmico, un buen montaje asegura que el coeficiente de transmitancia térmica (valor U) de la ventana o cerramiento se aproveche al máximo. Se eliminan corrientes de aire indeseadas sellando todos los contornos y utilizando materiales aislantes en la unión entre el marco y la obra. Además, se presta atención a los encuentros estructurales para evitar puentes térmicos: por ejemplo, colocando tapetas aislantes o paneles de poliuretano alrededor del marco allí donde podría haber contacto directo con elementos constructivos que transmitan frío o calor.
En el caso de cerramientos de aluminio, la rotura de puente térmico en los perfiles y la instalación de vidrios dobles bajo emisivos con cámara (Climalit o similar) marcan la diferencia en cuanto a eficiencia energética. Gracias a estas medidas, la vivienda conserva mejor la climatización interior, reduciendo el consumo energético y mejorando la calificación energética del inmueble.
En cuanto al aislamiento acústico, un cerramiento correctamente instalado minimiza las infiltraciones de ruido. Los profesionales instalan burletes y sellos acústicos continuos, de modo que las vibraciones o el sonido del tráfico no encuentren rendijas para colarse. Adicionalmente, suelen recomendar vidrios laminados acústicos o dobles acristalamientos asimétricos (de distinto espesor) para atenuar aún más el sonido exterior.
El resultado es un interior mucho más silencioso, algo especialmente valorado en entornos urbanos ruidosos o viviendas cercanas a carreteras como la A6 en Madrid. Cabe destacar que un mal montaje (por ejemplo, dejar huecos sin espuma alrededor del marco) puede anular las propiedades aislantes de la mejor ventana; de ahí la importancia de la instalación profesional. En resumen, el montaje de cerramientos orientado al aislamiento crea hogares más cómodos, eficientes y protegidos tanto del clima como del ruido exterior.
Errores frecuentes en el montaje de cerramientos
Incluso los mejores materiales pueden fallar en su cometido si el montaje no es el adecuado. A continuación, se enumeran algunos errores comunes que se deben evitar al instalar cerramientos:
Mediciones incorrectas: Un error de medición al solicitar o cortar el cerramiento resulta en huecos o en una unidad que no encaja correctamente. Esto deriva en sellados excesivos improvisados o ajustes forzados que comprometen la hermeticidad.
Mala nivelación y alineación: Si un marco se instala desnivelado o torcido, las hojas de la ventana o puerta no ajustarán bien. Un cerramiento desalineado puede quedarse abierto en alguna esquina, causando filtraciones de aire y agua, además de dificultar la apertura o cierre.
Sellado deficiente: No aplicar suficiente espuma expansiva o silicona, o usar materiales de baja calidad, deja pequeños huecos por donde se cuela el aire frío, el agua e incluso el ruido. Este es uno de los errores frecuentes en el montaje de cerramientos que más afecta al rendimiento térmico-acústico. Es fundamental sellar todo el perímetro y las juntas con productos adecuados, asegurando la estanqueidad según normativa.
No tener en cuenta la dilatación de materiales: Cada material (aluminio, PVC, vidrio, madera) tiene un coeficiente de dilatación distinto. Un error común es fijar los cerramientos sin holgura o sin los elementos de anclaje adecuados, provocando que con los cambios de temperatura aparezcan fisuras en el sellado o dificultades de movimiento en las hojas móviles.
Elegir un tipo de cerramiento inadecuado para el clima o el uso: Por ejemplo, instalar ventanas de aluminio sin RPT en una zona fría de la sierra, o emplear vidrios simples donde sería recomendable un doble acristalamiento. Un cerramiento mal especificado nunca rendirá bien por mucho que se intente en la instalación.
No verificar la calidad y certificaciones: Utilizar perfiles, vidrios o herrajes no certificados (sin marcado CE o sin cumplir la normativa técnica) es un error grave. Estos productos pueden no garantizar el aislamiento prometido o perder propiedades con rapidez. Un profesional siempre comprueba que todos los elementos cumplen con los estándares de calidad.
Instalación sin profesionales cualificados: El error quizás más frecuente es intentar un montaje de cerramientos por cuenta propia o con personal no especializado para ahorrar costos. Una instalación inexperta puede dejar anclajes débiles, marcos deformados o sellados incompletos. A la larga, esto supone tener que rehacer el trabajo, con el consiguiente gasto extra, y puede conllevar riesgos de seguridad (por ejemplo, un cristal mal fijado es peligroso). La mejor práctica es contar siempre con instaladores profesionales y homologados, que garanticen el trabajo con garantía.
¿Cuándo es el mejor momento para realizar el montaje de cerramientos?
Elegir el momento adecuado para llevar a cabo el montaje de cerramientos puede facilitar mucho las cosas y asegurar un mejor resultado. En términos generales, se recomienda planificar estas instalaciones en épocas de buen clima, evitando los meses más lluviosos o extremadamente fríos. Por ejemplo, la primavera y el otoño suelen ser estaciones propicias en la zona centro y Sierra de Madrid, ya que las temperaturas son moderadas y se puede dejar vanos abiertos durante la obra sin comprometer el confort interior de la vivienda.
Si se instalan cerramientos en pleno invierno, habrá que tener la calefacción apagada y el hogar expuesto al frío durante el proceso, lo cual es menos agradable y puede afectar algunos materiales de sellado (muchos espumas y siliconas trabajan mejor con temperaturas suaves).
Otro aspecto a considerar es la planificación dentro de una reforma o construcción: ¿Cuándo es el mejor momento para realizar el montaje de cerramientos? Lo ideal es instalar los cerramientos una vez finalizadas las obras “sucias” (alzados de obra, enfoscados, etc.) pero antes de rematar interiores como yesos o pinturas finas.
De este modo, se puede trabajar cómodamente en los vanos abiertos sin dañar acabados interiores. En obra nueva, los cerramientos suelen colocarse después de terminar la fachada y antes de las fases de climatización y acabados interiores. En reformas, conviene coordinar la instalación de nuevas ventanas o cerramientos de terraza con la retirada de las antiguas carpinterías, haciendo el cambio en el menor tiempo posible para no dejar la vivienda expuesta.
Además, hay que tener en cuenta los permisos o licencias si aplican. En algunos municipios, cerrar una terraza conlleva obtener autorización de la comunidad de vecinos y licencia urbanística. El “mejor momento” incluirá entonces ese margen de tiempo para tramitar permisos antes de la instalación.
Desde el punto de vista logístico, también puede ser conveniente aprovechar temporadas con menor carga de trabajo de las empresas instaladoras de cerramientos (por ejemplo, evitar justo las semanas más solicitadas del verano), así es más fácil conseguir cita y quizá plazos de entrega más cortos.
En resumen, el mejor momento para el montaje es cuando se dan las condiciones de clima favorable, planificación de obra adecuada y permisos en regla, asegurando una instalación rápida, eficiente y sin contratiempos.
Preguntas frecuentes sobre el montaje de cerramientos
¿Cuánto cuesta el montaje de cerramientos?
El coste de montar un cerramiento varía considerablemente según el tipo y alcance del proyecto. No es lo mismo instalar una ventana en un hueco existente que cerrar una terraza completa. Por lo general, los precios se calculan en función de los metros cuadrados a cerrar y del material elegido.
A modo orientativo, los cerramientos de PVC suelen oscilar entre unos 150 € y 300 € por m², mientras que los de aluminio con rotura de puente térmico pueden costar entre 200 € y 400 € por m². Los sistemas más especiales, como las cortinas de cristal sin perfiles, tienden a estar en la parte alta de la horquilla (alrededor de 300-400 € por m²) debido al vidrio de seguridad y herrajes específicos.
Por ejemplo, cerrar una terraza de 15 m² con un sistema estándar de aluminio o PVC podría rondar los 3.000 € a 5.000 €, dependiendo de calidades y complejidad, mientras que con cortinas de cristal ese presupuesto podría superar los 6.000 € en algunos casos.
¿Cuánto cuesta el montaje de cerramientos? Depende de factores como: tamaño del cerramiento, material (PVC, aluminio, madera, cristal), tipo de vidrio (doble, bajo emisivo, de seguridad), necesidad de techo o estructura adicional, y dificultad de la obra.
Lo más recomendable es solicitar un presupuesto personalizado a empresas especializadas. (Enlace interno recomendado: página de contacto para solicitar presupuesto). De esta forma, obtendrás un precio ajustado a tu proyecto concreto y sin compromiso.
¿Cuánto tiempo lleva el montaje de cerramientos?
El tiempo de instalación puede variar desde unas pocas horas hasta varios días, según la envergadura del trabajo. Para instalaciones sencillas, como cambiar una ventana en una vivienda, el montaje de cerramientos puede completarse en unas 2–3 horas por ventana (incluyendo retirar la vieja, preparar el hueco e instalar la nueva con sus remates).
Si se va a cerrar una terraza amplia o un porche entero, el proceso obviamente se alarga: suele implicar entre 1 y 3 días de trabajo, ya que hay que montar varios paneles, posiblemente instalar un techo o estructura portante, ajustar puertas correderas, etc.
En casos de cerramientos complejos (por ejemplo, una terraza con cortinas de cristal y techo móvil), la instalación podría repartirse en 4 o 5 días, contando con ajustes finales. Es importante destacar que, además del montaje en sí, hay un tiempo previo de fabricación a medida de los cerramientos (que puede ir de un par de semanas a más de un mes, dependiendo del proveedor y la carga de trabajo).
Por ello, desde que se encarga el cerramiento hasta que se concluye la instalación pueden pasar varias semanas en total. Un instalador profesional te dará un cronograma estimado. En resumen, el montaje físico es relativamente rápido (menos de una semana en la mayoría de viviendas), pero conviene planificarlo con antelación considerando los plazos de fabricación y coordinación necesaria.
¿Se puede realizar el montaje de cerramientos en estructuras existentes?
Sí. De hecho, la mayoría de los montajes de cerramientos se llevan a cabo sobre estructuras ya existentes, como el hueco de una ventana antigua, la barandilla de un balcón o la estructura de un porche. Los profesionales están acostumbrados a trabajar en reformas y saben adaptar los nuevos cerramientos a la construcción original.
Por ejemplo, para cerrar una terraza en un piso, normalmente se fija la nueva estructura de aluminio o PVC al techo, suelo y paredes del balcón existente, respetando la fachada. En chalés, es común montar cerramientos en porches o áticos ya construidos, anclando los perfiles a pilares o muros ya presentes.
Siempre es crucial evaluar la solidez de la estructura existente: el instalador comprobará que donde se va a fijar el cerramiento (sea pared, forjado o barandilla) puede soportar el peso y las cargas de viento del nuevo cerramiento. En ocasiones, pueden requerirse pequeños refuerzos o apoyos adicionales si la estructura original es débil.
También es importante verificar el aspecto legal: al agregar un cerramiento en una estructura existente (por ejemplo, acristalar una terraza abierta), podría hacer falta permiso de la comunidad de vecinos o licencia municipal, como mencionamos antes. Pero en términos técnicos, prácticamente cualquier balcón o espacio abierto puede cerrarse siempre que se empleen sistemas adecuados y se recurra a profesionales para garantizar una instalación segura.
En resumen, sí es posible realizar el montaje de cerramientos en estructuras existentes; es la práctica más habitual en reformas y mejora de viviendas, solo hay que asegurarse de hacerlo con las debidas consideraciones técnicas y legales.
¿Qué mantenimiento requieren los cerramientos una vez instalados?
Uno de los beneficios de un buen cerramiento es que, tras su instalación, el mantenimiento tiende a ser bajo y sencillo, especialmente en materiales como PVC o aluminio. No obstante, para alargar la vida útil y mantener las prestaciones, se recomiendan algunas tareas periódicas:
Limpieza regular: Limpiar los vidrios y perfiles cada cierto tiempo con agua y jabón neutro, para evitar acumulación de polvo, suciedad o contaminantes que puedan deteriorar los acabados. En la Sierra de Madrid, donde a veces hay polución o polvo del ambiente, conviene hacerlo al menos un par de veces al año. Evitar productos abrasivos que rayen el vidrio o corroan los perfiles.
Revisión de sellados y juntas: Cada año, especialmente tras cambios bruscos de clima, conviene inspeccionar visualmente las juntas de sellado (siliconas, burletes de goma). Si se aprecia alguna grieta, desprendimiento o endurecimiento excesivo de la silicona, es recomendable renovarla para mantener la estanqueidad.
Las juntas de goma o cepillos en ventanas y puertas deben mantenerse limpias; se pueden lubricar ligeramente con productos específicos para que conserven su flexibilidad.Mantenimiento de herrajes y guías: Las bisagras, cerraduras, manillas y mecanismos de apertura (tanto abatibles como correderos) se deben mantener ajustados y lubricados. Una gota de aceite lubricante adecuado en bisagras o rodamientos cada cierto tiempo asegura que todo funcione suave.
En el caso de correderas o cortinas de cristal, es importante limpiar las guías inferiores de polvo y arenilla, para que las hojas deslicen sin obstáculos.Cuidados según material: Si el cerramiento es de madera (en exterior) habrá que aplicar protectores, barniz o pintura cada pocos años para que no se deteriore con sol y lluvia.
Los de aluminio y PVC prácticamente no requieren más que la limpieza mencionada, ya que no se oxidan; aun así, conviene revisar que la pintura o el lacado no presenten golpes o desconchones (sobre todo en aluminio) para retocarlos a tiempo y evitar corrosión en ambientes húmedos o costeros.Inspecciones profesionales ocasionales: Aunque no es obligatorio, es buena idea que cada cierto número de años un profesional revise el estado general del cerramiento, especialmente si es un sistema complejo (techos móviles, grandes acristalamientos, etc.).
Detectar a tiempo un pequeño desajuste, un anclaje flojo o un sellado vencido puede evitar problemas mayores. En cualquier caso, ante cualquier daño evidente (cristal roto, mecanismo que falla), se debe contactar con un técnico cualificado en montaje de cerramientos para repararlo correctamente.
Como vemos, el mantenimiento es básicamente preventivo y de rutina. Siguiendo estos cuidados, los cerramientos instalados se mantendrán como nuevos durante décadas, conservando su aislamiento y funcionamiento óptimos.
Conclusión
El montaje de cerramientos es una inversión inteligente para mejorar la eficiencia energética, el confort y la seguridad de su vivienda, especialmente en entornos climáticos exigentes como la Sierra de Madrid.
Sin embargo, para obtener un resultado eficiente y duradero es imprescindible que la instalación sea realizada con rigor técnico y profesionalidad. Contar con profesionales cualificados garantiza que cada cerramiento quede perfectamente colocado, sellado y ajustado, evitando los errores comunes que pueden mermar sus prestaciones.
Si estás planteándote cerrar una terraza, cambiar las ventanas antiguas o instalar un nuevo cerramiento en tu hogar, no dudes en buscar el asesoramiento de expertos. Un equipo profesional te orientará sobre las soluciones más adecuadas (materiales, tipos de vidrio, sistemas de apertura) y ejecutará el montaje cumpliendo con la normativa técnica y los más altos estándares de calidad.
De este modo, podrás disfrutar de un hogar más cálido en invierno, más fresco en verano y libre de ruidos molestos, con la tranquilidad de saber que el cerramiento está bien instalado y protegido frente al paso del tiempo.
Para obtener más información personalizada o un presupuesto adaptado a tu proyecto, te recomendamos contactar con nuestros técnicos especializados. Confía el montaje de cerramientos a profesionales certificados y verás cómo tu vivienda gana en eficiencia, valor y bienestar para ti y tu familia.